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EL PRIMER PASO – 12 CONSEJOS PARA REEVOLUCIONARTE

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La mayoría de las personas no llegamos a ser lo que podríamos ser. Porque el desarrollo no es ser tanto o mejor que los otros, sino todo lo que uno pueda llegar a ser.

Casi nadie, yo el primero, llega a todo lo que pueda ser.

Todavía soy aprendiz de mí mismo.

José Luis Sampedro


En el primer post hice mi particular homenaje a los que creo que son los mejores blogs de salud y que en mayor o menor medida han inspirado la filosofía de elevolucionista.

En este post, muchos de ellos han decidido compartir el primer consejo que darían a alguien que quiere mejorar su salud, pero los hábitos y la inercia del día a día frenan su avance.

Como verás, cada uno tiene su estilo y se podrá ajustar más o menos a tu situación. Espero que encuentres la motivación para seguir alguno o varios de ellos. Desde aquí, te animo a que los leas con tranquilidad, reflexiones y elijas los que te puedan resultar útiles.

Aprovecha consejos de referentes muy comprometidas en esto de mejorar la calidad de tu salud.

Existe el denominador común de que para mejorar no tienes que ir X veces al gimnasio o comer brócoli tres veces por semana, el primer cambio va un poco más allá. Requiere reflexión y replantearse ciertos aspéctos de tu statu quo.

Todo empieza con un pequeño paso, pero a veces, no sabes cuál será. Preocúpate por caminar.


Marcos Vázquez – FitnessRevolucionario.com

Lo primero, encuentra un motivo de cambio que te inspire. Sin eso, la resistencia del día a día te vencerá. Después, aplica Pareto a tu cambio (20% de esfuerzo con 80% de impacto). Para ello, define mini-hábitos que lleven poco tiempo pero representen un gran paso en la dirección correcta. Por ejemplo 20 minutos de entrenamiento con el propio peso 3-4 veces a la semana y reducir comida procesada. Cuando consolides este nivel base, define uno superior y repite el proceso

 

Rober Sánchez – Mdemovimiento.com

En ese caso tan mayoritario, mediocre, tienes dos posibilidades de hacer algo extraordinario, además de los grises que se encuentran entre ellas.

La primera, integrar el movimiento en tu vida. Integrar no significa entrenar o hacer ejercicio, sino impregnar, incrustar el movimiento a cada momento, moverse sin moverse.

El movimiento integrado está infravalorado y suena a tópico, pero te ofrece la posibilidad de boicotear notablemente los efectos del sedentarismo. ¿Ejemplos? Usar las piernas para ir a todas partes, prescindir de asientos con patas y regresar al suelo sentándote de las maneras más diversas posibles, estirar obsesivamente, utilizar alarmas que te obliguen a moverte con muchísima frecuencia, etc.

La segunda, dejar el trabajo, encontrar o inventar uno que implique (integre) actividad física y cambiar radicalmente tu visión de vida y, en consecuencia, tu estilo de vida.

Claro, radicalmente suena a radical ¿verdad? Algo mal visto en nuestra cultura, promovido por los que temen el cambio y cómo les puede afectar. Pero, sin duda, una posibilidad más que puede pasar por replantearte tu vida por completo, incluidas tus necesidades/expectativas/deseos materiales.

Sea como sea, como decía, están los grises. ¿Y cuáles son? Ni idea. Cuestión de imaginación. Cualquier alternativa que se encuentre entre las dos opciones que comentaba.

El caso es darte cuenta de que nadie va a cambiar nada por ti. De no responsabilizarte, de no hacer nada más que aceptar el status quo y quejarte, solo puede resultar una cosa: que tu vida se convierta en el día de la marmota, calcado día tras día, y los efectos del sedentarismo sigan, literalmente, castigándote.

Así, no te queda otra que desafiar ese status quo, y crear uno nuevo, tuyo, singular.

 

Dani Garcia “Dawizard” – Entrena como un héroe.com

Que se pregunten a si mismos “¿qué vas a hacer hoy para acercarte a tus sueños?”
A partir de ahí que se olviden de todo lo que no pueden hacer y se centren en aquello que SÍ pueden hacer. Es cuestión de buscar pequeños progresos diarios, tener imaginación para encontrar soluciones y alternativas y sobre todo compromiso con uno mismo.
No se trata de dejar ese trabajo zombie que muchos solo hacen por dinero. O si, no lo sé.
Pero no hace falta irse a los extremos de golpe. Basta con empezar a tomar decisiones y hacer pequeños cambios.
¿Qué tal dejar de ver la tv hasta las tantas y levantarse antes? Empieza el día con una hora mínimo para ti y verás como empiezan a suceder pequeños milagros.
Yo lo llamo la mañana del héroe y es ese espacio de tiempo a primer ahora del día que te dedicas a ti y a tu desarrollo personal justo mientras el resto de personas duermen. Hacer ejercicio, leer, estudiar, meditar, planificar el día y escribir son actividades que incluyéndolas como hábito, te pueden cambiar la vida.
Empieza el día como un héroe y acabarás teniendo resultados de película.

 

Víctor Reyes – FittnessReal.es

Mi primera herramienta para empezar, antes que hablar de nutrición, entrenamiento…..es cambiar la mentalidad.
Es muy complicado explicar esto con palabras y más teniendo en cuenta que la sociedad en la que vivimos está completamente hipersensibilizada con todo, pero hay que asumir responsabilidades y hoy en día nos estamos volviendo expertos en evitarlo a toda costa.
Todo nos ofende, nada va con nosotros, la culpa es siempre de los demás, la excusa siempre está lista y la justificación, pensada.

Creo firmemente que la solución para la gran mayoría de problemas pasa por uno mismo y la actitud con la que se enfrenta a las circunstancias que le rodean. Creo que el primer paso es dejarse de excusas y de justificaciones que lo único que hacen es dejarnos tranquilos a nosotros mismos. Creo que hay que tomar las riendas de nuestra vida en la medida de lo posible, y luchar por lo que queremos con todas nuestras fuerzas hasta el límite de lo que nosotros podemos abarcar.
Esto sería lo primero. O en resumen: Si quieres algo, lucha por ello. Si quieres cambiar tu vida, deja de quejarte y autocompadecerte y actúa. Céntrate en el objetivo, delimítalo, defínelo y ve a por él. En la medida de tus capacidades, paso a paso, pero avanza. Y pide ayuda si lo necesitas, pero tira adelante y asume responsabilidades.

Cuando el primer paso está hecho, lo segundo sería cambiar el chip en cuanto a nutrición.
Y ahí voy a enumerar las bases de lo que para mi es lo más importante para la gran mayoría de personas:

Deja de comer cada 2 horas. Come 3-4 veces al día, no hace falta que comas cada 2 horas, porque comerás menos cantidad, vas a estar menos saciado y probablemente tu cuerpo te pida comida más a menudo. Nada de eso son buenas noticias.
Aléjate de los productos ultraprocesados. Son productos con una calidad nutricional más que cuestionable, que no sacian apenas, son hipercalóricos, hiperpalatables, que alteran tu sistemas de recompensa, adormecen tu sentido del gusto y tu nivel de tolerancia al dulce, etc…Son una pesadilla para las personas que quieren lograr un peso adecuado. Cuanto menos, mejor. Céntrate en alimentos reales. En comida. No en paquetes de colores.
Céntrate en frutas y verduras. Cuanta mas variedad y más cantidad, mejor.
Céntrate en proteína de calidad. La proteína, así como las frutas y las verduras, son saciantes, por lo que te permitirán mantener el hambre a raya. Proteína de calidad me refiero a huevos enteros, pollo, pescado azul, marisco, ternera, etc….Ls dietas hiperproteicas dentro de unos límites (2,5 gramos de proteína por kg) no son perjudiciales para la salud.
Consume grasas de calidad. Ahí tenemos los frutos secos, coco, aceite de oliva virgen extra, aguacates, yemas de huevos, aceites de pescado, etc…Las grasas no engordan. Las grasas sacian y ayudan a una buena salud cardiovascular y metabólica, aparte de ser un nutriente necesario. Sin grasa, nos morimos. Así que pierde el miedo a la grasa.
Por último, los hidratos. Si eres una persona estándar, los hidratos deberían ser la última de tus preocupaciones. Es el nutriente menos importante y el que se emperra la industria alimentaria en bombardearte con que debería ser el más importante. Nada más lejos de la verdad. Como decía antes, sin grasa nos morimos. Sin hidratos, no pasa nada. Así que cuando toque comer hidratos, cuanto más saciantes y menos procesados, mejor. Legumbres y tubérculos deberían ser la base. Luego los cereales integrales. El pan, la pasta y el arroz, de lo último. Y los cereales para desayunar…..a la basura. O que se queden en las estanterías del supermercado.
Y ya que estamos, aprender a cocinar es uno de los mejores consejos que puedo dar. Muchas veces mandamos a la porra la dieta porque comemos lo mismo siempre. Teniendo herramientas para cocinar alimentos similares de varias maneras distintas y de forma sabrosa puede crear una adherencia increíble a un patrón alimentario. Así que….a cocinar.
Y no, cocinar no significa estar 1 hora en los fogones. Hay recetas sabrosas y rápidas, que en menos de 15 minutos lo tienes listo.

Y por último…..dejarte de misterios y milagros. No hay mucho más que trabajo y paciencia. Nuevamente, la sociedad nos vende un modelo de vida que se basa en los resultados para antes de ayer e idealmente sin mover el culo. Las cosas no funcionan así.
Aquí no hay trucos. No hay atajos. Hay esfuerzo y constancia. Hay que cambiar el estilo de vida y dejar de pensar en parches que te solucionen lo que estabas haciendo. Lo que estabas haciendo está mal. No necesitas parches. Necesitas empezar de nuevo y hacer algo que puedas seguir por los años que vendrán. Si lo ves como una medida momentánea….lo será. Y volverás a lo que hacías antes. Y sabes lo que pasará? Que volverás a estar como estabas antes.

Decía Einstein que la definición de la locura es hacer una y otra vez lo mismo, esperando diferentes resultados.
No seas un loco.

 

Guillermo Martín – SaludEstrategica.com

Si tuviera que dar un consejo…¡¡¿¿uno solo??!! No te diría que hagas deporte, que comas esto o aquello, o tomes tal suplemento…Te diría que “aprendas a pescar.” Como hay poco tiempo (o al menos se percibe así), todo el mundo va buscando la bala de plata, el atajo, el suplemento que todo lo puede…sin cambiar realmente lo importante. Sí, puede que exista algo muy bueno por ahí que nos ayude durante una temporada, pero cuando el medio ambiente (la sociedad) no es saludable es probable que volvamos a caer en algún otro problema antes o después. Lo más importante es, entonces, el empoderarse, el viejo “conócete a ti mismo.”

Empieza a estudiar(te) realmente, a comprender, no sólo tu mente sino tu cuerpo. Sé crítico pero ten una mente abierta.

Éste es el camino más lento, pero el más seguro y con buen puerto. Sólo cuando conozcas realmente tus prioridades, quién eres y hacia dónde quieres ir, podrás navegar contra el viento y la marea de un mundo que no tiene en cuenta tu salud. Esto incluye tu cuerpo, por supuesto, porque el cuerpo y la mente son dos caras de la misma moneda. Así que ése es mi consejo. Invierte en ti. Aprende a pescar por ti mismo, aprende qué es saludable para ti.

 

Joaquim Lamora – joaquimlamora.com

Si sólo pudiera dar un consejo a estas personas que trabajan en la oficina, les diría que se muevan, que busquen actividades físicas que les motiven y las practiquen de manera rutinaria, a poder ser, que las actividades sean en grupo y con la luz sol. De esta manera, estarán haciendo actividad física, estimularán la parte social, aumentarán sus niveles de vitamina D y darán coherencia a sus ritmos circadianos.

 

Raúl F Miralles – revistapaleo.com

Mi consejo sería que empiecen por mirar hacia adentro. Si realmente son felices y conscientes viviendo así, si es la decisión que quieren tomar con el corazón en la mano, no hay problema; que sigan con sus vidas como hasta ahora. Sin embargo, si están leyendo Elevolucionista.com seguramente es porque hay algo que están buscando, algo que anhelan y echan de menos: ciertas libertades, un estado de ánimo, una nueva calidad en sus relaciones personales, un nivel más digno de salud y bienestar, amor propio, una armonía entre lo que sus genes piden a gritos y lo que su entorno se empeña en arrebatarles… Si es así, mi humilde consejo sería, como he dicho, que dejen de buscar fuera soluciones que llevan dentro. Pueden llamarlo introspección, meditación, autocrítica, insight, mindfulness o lo que les dé la gana, pero que se hagan ciertas preguntas en silencio. Hasta donde he podido entender mirando a mi alrededor con atención es que el primer obstáculo para reconectar con nuestra salud suele estar dentro de nosotros: eso significa que la solución, la responsabilidad y el poder, también son nuestros. Incluso cuando es el entorno el que presiona, podemos dotarnos, con ayuda, de herramientas para combatir esas presiones. La mala noticia es que es difícil, la buena noticia es que es posible y, además, puede ser divertido.

 

Aitor García – midietacojea.es

Contestaré a la pregunta que me haces desde una perspectiva más reflexiva:

¿Tiene que ser tu vida necesariamente así? A lo mejor lo haces porque nunca te has parado a pensar que se puede realizar de otra manera. Sin tener que ir de prisas siempre, sin tener que ir mal de tiempo, o ni siquiera sentado todo el rato del trabajo. Las cuestiones de rutina laboral muchas veces se mantienen porque “siempre han sido así”.

¿Quién sabe? Quizás si tienes una hora de llamadas por delante puedas hacerlas andando, o si tienes que escribir mails puedas hacerlo con el reconocimiento de voz de tu teléfono. Piensa qué puedes cambiar, ¡seguro que es más de lo que pensamos!

 

Antonio G – Inteligencia viajera.com

Cuando pasas mucho tiempo sentado, o en un trabajo que no te termina de convencer, tienes dos opciones para mejorar la salud mental, a medio o largo plazo.

  1. Monta un Plan B y mejora tu Plan A.

Si no te gusta lo que haces, móntate un Plan B pero, además, mejora tu Plan A.

Intenta amar lo que estás haciendo para que las horas sean más llevaderas.

En cuanto cambias un poco el chip mental, inmediatamente repercute en el plano físico y no te cuesta tanto.

Normalmente, las manifestaciones de dolor que acontecen en este tipo de trabajo que yo mismo he experimentado – de espalda, de antebrazos, cuello, piernas o rodillas – vienen porque realmente no te está convenciendo lo que haces.

Te duele estar tanto tiempo porque tienes la sensación de que te lo están robando.

En este caso hay que intentar disfrutar, de una manera u otra, lo que estás haciendo.

  1. Trabajo a fondo tu Plan B.

Si aún así no hay manera, hay que trabajar a fondo el Plan B.

Primero, tienes que analizar cúal es ese propósito de vida que tienes, para ponerlo al servicio de los demás y ,realmente, disfrutar de lo que haces.

Tendrás que estructurar una manera de ir, a partir de ahora y poco a poco, echando horas en ese propósito e ir quitandoselas al otro trabajo.

Lo primero sería hacer un colchón económico que nos permitiera dejar ese trabajo que realmente nos está perjudicando física y psicológicamente.

Así, podrías poner en marcha ese plan B que realmente te gusta.

Cuando tengamos ese colchón económico, sería entonces el momento de volcar el tiempo y esfuerzo en ese Plan B.

No tiene porque estar perfecto para que nos decidamos a arrancar.

Podemos plantearnos un año de mejora, en el que nos podamos permitir echar mucho tiempo en ese Plan B y algo de inversión, sin necesitar la entrada de ingresos.

Por otro lado es importante cuidar mucho la alimentación comiendo algo rico, tomar un masaje o acudir a una clínica de fisioterapia o un centro de terapias naturales para relajar tensiones.

Nunca está de más un poquito de espiritualidad practicando técnicas como la meditación o el Reiki.”

 

Noemí – Batega Laboratori emocional

¡PRE-oKúpate!!
Hemos pasado de recibir clases de mecanografía en el colegio con las clásicas máquinas de escribir, a vivir dentro de Mac. Con él comes, hablas, besas, lloras, desayunas, te enseña cómo educar a tu hijo, viajas a las Islas Maldivas, haces la compra, cotilleas a ese compañero que no ves hace no sabes cuanto, trabajas, ganas, y pierdes, y créeme pierdes y mucho.

Y por delante va el reloj, segundos, minutos, horas, días, meses, años, ¿y qué? , que no te da la vida.

Todo esto entró de puntillas en tu vida y te oKuparon, para quedarse. Tomaron la ley por su mano estableciendo tus tiempos, tus preferencias, tus compañías. Tomaron tu vida.

oKúpate y dime: ¿por qué no recuerdas qué cenaste ayer?, ¿por qué no miraste a los ojos a tu hijo cuando te explicaba que ayer en clase de filosofía su profesor le dejó en ridículo delante de sus compañeros?, ¿por qué no sentiste ese beso de buenas noches de tu pareja antes de cerrar la luz?, ¿por qué tienes de media diez pestañas abiertas en internet y luego no te acuerdas de lo que estabas buscando?, ¿por qué llevas tres noches sin mirarle mientras duerme?, ¿por qué no te sientes, te escuchas y te vives?.

Pre-oKúpate y vuelve a ser sentido común.  Persónate en la vida.  Sé tu propio esclavo. Sí, vale…, la libertad es pura fantasía, pero ¿sabes?? construye tu propia libre-dependencia.  

Remueve, intuye, descarta y escoge: ¡PRE-okúpate!!

 

Xaxi Cañellas – Regenera

Mi recomendación sería tomar alguna decisión. Parece sencillo a la vez que no lo es ya que deberíamos tener PERMISO para poder tomar decisiones. Por lo tanto primero deberíamos ser conscientes de si tenemos permiso o no para realizar algún cambio en nuestra vida. Indudablemente deberemos mirarnos por dentro y conocernos mejor. Permitirnos sentir y así quizás logramos entender por qué vivimos como vivimos, a quién debemos la lealtad de no cambiar y seguir con ese legado y aguantar situaciones que nuestra propia barriga siente que no es lo que queremos. PERMISO para vivir nuestra propia vida y tomar las decisiones que sean necesarias aún equivocándonos; aprender a fracasar con éxito. Así tendremos opciones de vida y estas opciones conducen al movimiento, ¿y qué es la vida sino un continuo movimiento?

 

Joan Gallardo – Coaching Cavernícola

La sociedad actual (y muchas anteriores a la nuestra, porque lo admitamos o no, nunca hemos vivido mejor que ahora) nos mantiene “entretenidos” la mayor parte de nuestra vida. Te levantas y enciendes la tele, pones las noticias y llenas tu vista de desgraciados sucesos y disparates políticos que te pondrán en modo “locura” desde el primer momento. No te darás cuenta de lo que te llevas a la boca ni tampoco verás la magnificencia de la salida del Sol. Irás a un trabajo que seguramente no hubieras querido de chaval, posiblemente irás con la radio puesta en el coche a todo volumen. Tampoco podrás disfrutar del camino por cierto. Cumplirás el expediente con el mínimo esfuerzo. Aún así saldrás agotado del trabajo. Mental y emocionalmente fundido. Como no tendrás fuerzas harás el mismo camino de siempre hasta casa, bien entretenido entre redes sociales y hashtags. El triángulo entre sofá, tele y tú mismo es cada vez más sólido. Tan sólido como el paso del tiempo hacia otro día igual que el anterior. Con algo de suerte será sábado, te levantarás tarde porque cuando no trabajas tampoco sabes muy bien qué hacer. Con algo de coincidencia tomarás dos gin-tonics (porque es lo que está de moda) con esos amigos que aún no sabes muy bien por qué siguen siendo tus amigos. O peor, harás un cena-cine con tu pareja de toda la vida, la que se supone que amas. Se supone porque no te planteas otra cosa. Porque es lo que supone que debes tener.

Hace mucho que no te haces preguntas. Como se supone que debe ser.

Ya es domingo por la tarde, #FelizDomingo y a punto el #OdioLosLunes.

Un día cambiaré mi vida”, y siempre suena lejano. Como el que dijo “un día seré millonario” y terminó recortando cupones-descuento.

El problema es que has llegado a conformarte con la comodidad. La maldita comodidad. Si pudiera te mandaría un repertorio diario de “incomodidades diarias”. Pero de verdad, de esas que tambalean al ego más enquistado. De esas que aceleran las cosas y te hacen decir: “Basta, ya no quiero vivir esta mentira, quiero empezar a vivir de verdad”.

Lo mismo no llega jamás. Lo mismo te despides de la vida como figurante cuando podrías haber sido un protagonista principal.

La pena es que no hace falta estrella para serlo, hace falta querer el papel. Desearlo y vivirlo.

Vivir otra cosa, porque esta cosa no es vivir. Es figurar.

Despierta.


Quiero agradecer a tod@s ell@s la generosidad por aportar su enorme granito de arena a este humilde proyecto que es elevolucionista. Lleno de ilusión, espera ayudarte y motivarte a alcanzar los hábitos que quieres, a evolucionar tu estilo de vida. 

Me gustaría saber tu opinión sobre ellos. ¿Con cúal te identificas más o puede serte de más ayuda?

Si quieres puedes compartir todos estos consejos por Facebook y ayudar a más gente a empezar (o continuar) con su reEvolución.

Que la salud te acompañe.

ÚNETE A elevolucionista


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